eres un maldito
estás condenado
a la soledad eterna
a la singularidad perpetua
sólo serás tú y nadie más
puede que miles de adjetivos que te designarán
pero esos no acompañan
y así tú
pobre ingenuo
que pretende conquistar la felicidad.
pero que la degrada
poco a poco
mucho a mucho
todo a todo
con voluntad o no.
directa o indirectamente
con esfuerzo o sin esfuerzo.
siempre terminas por destruir
talento natural
orgullo de absolutamente nada
digno de espanto
y un autoreflejo frustrado
ríe, llora, elige, no importa.
y no importa como ves.
