Ama, el daño siempre estuvo.
Odia, a lo que nunca hizo ruido.
Un pasaje, a la muerte obtuvo.
Un asiento, a su lado sólo pido.
Mi pánico a la soledad se siente, sólo vivo.
El negro avión de la muerte, no esquivo.
Licua, lo que en el futuro no le queda.
Pasea, aquello que llama el pasado.
Un sonido, expresa todo lo que pueda.
Un respiro, sin un regreso obligado.
Mi pánico a la memoria se siente, sólo vivo.
El negro huracán de la muerte, no esquivo.
Vivo, siento que nunca moriré.
Muero, disfrutando todo lo que vivo.
Una vida, que siempre miraré.
Una muerte, imposible y con motivo.
Mi pánico a la vida se siente, y lo vivo.
El claro miedo a la muerte, yo esquivo.
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